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domingo, 16 de abril de 2017

El último mensaje de Cheno a Mar antes de partir.

Cheno era la perrita de Mar. Se puede contar mucho de ella, todo bonito. Era toda ella, su personalidad, el amor que desprendía con su mirada, su manera de caminar...
Un día en la pelu vino un perrito con muchos miedos, para lavarse. Su miedo era extremo. Intentamos calmarle antes de continuar. Le bajamos de la mesa y pedimos permiso para hacerle sanación, para apaciguar su miedo. No había manera. Ese día Cheno nos acompañaba en la pelu, había venido con Mar, su responsable. Entonces ella de repente se quedó observando toda la situación, al perro, sus miedos, a mi sentada en el suelo con él. Se quedó fijamente mirando al perro y empezó a caminar hacia nosotros. Se puso a unos palmos del perro e hizo que yo le pusiera las manos a ella. Entonces el perro empezó a calmarse y los dos no dejaban de mirarse. Cheno estaba comunicando con él, estaba claro. Después ella se fue a su sitio y se quedó observando. El perro se dejó hacer y algo cambió en él. Nuestra conclusión es que ella hizo de puente y le traspasó energía, aparte de mostrarle que confiara en nosotras. Como si ella dijera que no le íbamos a hacer daño. Pues esa era la gran Cheno.
Tenía 15 años y esto es un homenaje a ella. Sobre verano de 2016 le detectaron un tumor en la boca. La única solución que daban por varios veterinarios era sacar un trozo de mandíbula. Entonces tendría que estar el resto de su vida dependiendo de alguien para comer y beber con una rutinas. El tumor supuraba y estaba infectado. Debido  a que ella era epiléptica, el dormirla para operar también era un problema.
Mar quiso comunicar para saber que necesitaba y quería hacer ella, cómo se sentía, si tenía dolor, si quería acabar o continuar.
En la comunicación Cheno quiso dar un último mensaje a Mar. Sobre el pasado de ella, sobre emociones muy fuertes y profundas. Dijo que era muy urgente que Mar se sentase a hablar con alguien a quién debía perdonar algo. Que necesitaba hacerlo para avanzar. Dijo sobre un tema profundo de ella que debía expresarlo, verbalizarlo. Que ella no se iba hasta que Mar hiciese eso. Y que la quería muchísimo. 15 años juntas.
En Noviembre Cheno ya se fue para volar libre.
La echamos mucho de menos y agradecemos profundamente el mensaje que dio antes de irse a Mar, porque a ella le tocó profundamente. De esas emociones que quedan guardadas. Pues nuestros animales las saben todas, saben qué es preciso superar en nosotros, saben que debemos avanzar y liberar cargas. Eso es justo lo que Cheno quiso hacer antes de irse y asegurarse que ella lo haría. Esta es su gran entrega. Incondicional.
Gracias pequeña gran Cheno por haberte conocido, me llenaste en poco tiempo de alegría y ternura. Gracias Mar y Cheno.

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