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lunes, 31 de julio de 2017

¿Te gustaría ayudar a la manada Winston? Apadrina o házte teaming



Que bonita experiencia estos días en el Santuario. Ver enfrente a los animales con los que había comunicado, como iban acercándose mientras bajaba. Uno a uno fueron viniendo a saludarme, que emoción.
Miradas, después de comunicar de alma a alma. Miradas de reconocimiento, de reencuentro. Estos días han sido mágicos. Ver el atardecer y notar su energía, la calma, lo salvaje.
El Santuario, un lugar maravilloso donde los animales llegan en condiciones injustas, horribles, causadas por el maltrato, el abuso, el olvido de sus necesidades, la indiferencia, las heridas del alma en sus miradas, la desconfianza al humano... ahí se convierten en animales respetados donde se puede sentir su calma interior, como si sus almas estuvieran reparándose. Todo eso llevado y gestionado por Dolo y Rafa. Ellos son el motor de la alegría y unión que se genera cuando estás allí, tanto en los caballos como en los humanos que tenemos oportunidad de disfrutar algunos ratos junto a ellos. Las máscaras y corazas se desvanecen nada más entrar en contacto con ellos, con su energía.
Puedes llegar a sentir sus resquicios de dolor, lo puedes notar en sus miradas, y por otro lado sientes como disfrutan siendo únicamente lo que son, caballos.
En el Santuario no se para de trabajar para mantener a todos los miembros. Muchos necesitan curas, tratamientos, atenciones. Las comidas, limpiar el espacio para que estén a gusto para estar o tumbarse cuando cae el sol y viene la noche.
La imagen del atardecer y ver a los caballos paseando, tranquilos, pasar entre ellos, notar como te miran y algunos te saludan, ver como se van echando para descansar después de un día de sol intenso.
Están en un sitio maravilloso, super cuidados. Muchos de ellos ni siquiera podían imaginar que podrían pasar el resto de su vida viviendo dignamente, siendo libres, siendo lo que son, con respeto y con un trato digno.
Esos días aproveché para estar con la yegua que amadriné. Ella fue la que me unió a Dolo y la que hizo que yo fuera allí. Ella es Noor. Estando allí pregunté a Dolo si ella creía que los animales que elegíamos para apadrinar se parecían en algo a los padrinos. Creemos que sí. Se crea como un vínculo mágico, que no entiende de espacio ni distancias.
Noor me seguía muchas veces con su mirada, pero no llegó a acercarse más de unos pocos metros, casi casi la tengo un día delante. Sus miedos, desconfianza, el sentirse invadida enseguida en su espacio, su sentido de la libertad, de ser salvajemente ella misma, todo eso, es algo en lo que me veo reflejada en ella. Creo que ella sabe que hemos creado una unión y quiere acercarse, pero necesita tiempo.
Santuario Winston necesita vuestra ayuda para poder cubrir todos los gastos de alimentación, de medicinas, tratamientos, material. Un apadrinamiento, o un teaming que tan sólo es 1€ al mes, es de gran ayuda para poder seguir ayudando. He podido ver con mis propios ojos y manos todo lo que se trabaja para sacar adelante a toda la manada.
Si sientes el llamado en tu corazón, si quieres unirte a la manada, a esta gran manada de caballos y humanos, si sientes que quieres ayudar de esta manera, ellos estarán agradecidos. Valoran, agradecen y sienten en el corazón cada gesto de ayuda. Te damos millones de gracias de parte de todos, gracias, gracias, gracias.
Infórmate. Apadrina o házte teaming pinchando en el enlace:
santuariowinston.org
https://santuariowinston.wordpress.com/

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